Las noticias de Oaxaca, en directo

📌 HALLAN EN FOSA CLANDESTINA DE SINALOA RESTOS DE JOVEN JORNALERO DE HUAJUAPAN TRAS DIEZ MESES DESAPARECIDO

 

Oaxaca, Oax.— Después de casi diez meses de búsqueda, la familia de Mauricio Vázquez Cruz, un joven jornalero de 21 años originario de Huajuapan de León, Oaxaca, recibió la confirmación de que los restos localizados en una fosa clandestina en Navolato, Sinaloa, son genéticamente compatibles con las muestras de ADN de su madre, Elena Cruz.

 

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa comunicó los resultados a la familia el viernes 23 de octubre, luego de realizar los estudios genéticos correspondientes y coordinarse con autoridades de Huajuapan de León. La madre viajará a Sinaloa para realizar los procedimientos de identificación formal y solicitar los elementos que respalden los resultados.

Mauricio salió de Huajuapan de León el 8 de diciembre de 2025 con destino a Sinaloa, donde tenía previsto trabajar durante dos semanas como jornalero agrícola en instalaciones vinculadas con la empresa Viva Orgánica.

 

De acuerdo con información proporcionada por el Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas, el joven desapareció el 20 de diciembre de ese año, cuando salió del lugar acompañado de Carmelo Vásquez Castro, un compañero originario de Guerrero. Según lo denunciado, ambos acudirían a comprar algunas cosas, pero ya no regresaron y sus pertenencias quedaron en los alojamientos del campo agrícola.

 

Un día después, Elena Cruz intentó comunicarse con su hijo, pero las llamadas fueron enviadas directamente al buzón de voz. A partir de ese momento comenzó una búsqueda que se prolongó durante meses, con el acompañamiento de colectivos de búsqueda y organizaciones defensoras de derechos humanos.

 

La esperanza de encontrarlo con vida comenzó a cambiar el 16 de octubre de 2026, cuando madres buscadoras localizaron restos humanos en una fosa clandestina dentro de un campo agrícola conocido como Romero, en Navolato, aproximadamente a 14 kilómetros de las instalaciones donde Mauricio había trabajado y cerca de su última geolocalización.

 

En el sitio fueron encontrados varios cuerpos. La familia comenzó a sospechar que uno de ellos podría corresponder al joven por las similitudes que identificaron en la ropa y el calzado, así como por algunas características de la dentadura. Posteriormente, los análisis genéticos arrojaron compatibilidad con el ADN de su madre.

 

Durante las labores para localizarlo, el caso llegó al Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mediante una Acción Urgente en la que se solicitó al Estado mexicano agilizar las acciones de búsqueda.

 

Elena agradeció especialmente a las madres buscadoras que participaron en los recorridos y contribuyeron al hallazgo de los restos. Sin embargo, la confirmación genética no representa todavía el cierre de todos los procedimientos, pues la familia busca completar la identificación formal y gestionar el traslado de Mauricio a su tierra natal.

 

“Lo buscamos con todo el corazón, con toda la esperanza de volverlo a abrazar. Lo queríamos encontrar, pero no de esta manera”, expresó su madre.

 

Hasta el momento, no se han esclarecido públicamente las circunstancias en las que Mauricio y su compañero desaparecieron, ni se ha informado sobre posibles responsables. La familia espera que las investigaciones permitan conocer qué ocurrió con el joven jornalero y que sus restos puedan regresar a Huajuapan de León.

 

“No de esta forma, pero ya viene a casa”, expresó Elena, tras meses de incertidumbre y búsqueda.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.